
Obtener la energía adecuada para el curado industrial por UV
Piense en las lámparas UV como una especie de “chispa”. Ellas proporcionan exactamente la energía necesaria para transformar las tintas y recubrimientos líquidos en superficies duraderas y resistentes. Básicamente, convertimos la electricidad en radiación ultravioleta de onda corta, lo que hace que esos monómeros líquidos se unan y formen cadenas poliméricas sólidas. Todo esto ocurre en cuestión de segundos.
El equilibrio necesario
La magia ocurre dentro de la envoltura de cuarzo, gracias a una mezcla específica de gases. Para la mayoría de los procesos de curado, utilizamos los espectros UVC y UVB. Pero aquí está el problema: las lámparas de alta potencia se calientan mucho. Debe encontrarse el equilibrio entre la densidad de energía generada por la lámpara y la velocidad a la que se mueve el transportador. Si se aumenta demasiado la potencia, es posible que los materiales se deformen. Lo importante es lograr que la salida de luz de la lámpara sea compatible con el fotoiniciador presente en la tinta. Si no se hace así, la superficie resultante será pegajosa o el recubrimiento estará sobrecurado.
Los componentes necesarios
Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para las lámparas, ya que el vidrio convencional bloquea los rayos UV. El cuarzo permite que estos rayos pasen a través de él. Dependiendo de lo que se quiera curar, es posible que se necesiten lámparas “dopadas”. Estas lámparas permiten un desplazamiento del pico espectral, lo que ayuda a que la luz penetre más profundamente en los recubrimientos más gruesos.
Instalación adecuada
No escatime en la calidad de las bases en las que se instalan las lámparas; deben ser capaces de soportar ese calor. También es importante verificar bien el balastro. Si la tensión de arranque no coincide con la de la lámpara, los electrodos se quemarán antes de lo esperado.
Compromisos en la práctica
Estas lámparas son muy útiles, pero no son algo que se pueda dejar funcionando sin más. Se desgastan con el tiempo; se observará una disminución en los milivatios por centímetro cuadrado a medida que los electrodos envejecen. Las fabricamos para que duren, pero si se las somete al límite máximo de sus especificaciones térmicas, su vida útil se acortará. Y, por favor, mantenga los reflectores limpios. Puede parecer sencillo, pero incluso una fina capa de polvo puede reducir la eficiencia de las lámparas en un 20%. Eso significa que tendrá que reducir la velocidad de toda su línea de producción para lograr el mismo nivel de curado. No es una buena manera de gestionar un negocio.