
Construyendo sistemas UV que realmente duren (y que no dañen el planeta)
Seamos honestos: a nadie le gusta tener que reemplazar las lámparas UV. Es una tarea tediosa y complicada. Además, el ciclo constante de tirar las lámparas viejas a la basura parece algo incorrecto. Decidimos dejar de diseñar productos pensados solo para ser desechados y comenzar a diseñarlos para un uso a largo plazo. El objetivo es sencillo: cero contaminación y menos tiempos de inactividad.
¿Por qué las lámparas se estropean constantemente?
Por lo general, el problema se debe a dos causas: los electrodos se desgastan o el vidrio comienza a volverse opaco, algo que los ingenieros denominan “solarización”. Es como cuando una ventana se empaña; una vez que eso ocurre, la eficacia de la lámpara disminuye drásticamente.
Para solucionar esto, hemos optado por utilizar cuarzo sintético de alta pureza. Este material permanece claro y resistente. También hemos modificado la composición del gas y los metales utilizados en los electrodos, para que las lámparas no se estropeen después de unas pocas miles de horas de uso. Así, podrá utilizarlas durante mucho más tiempo antes de tener que preocuparse por el umbral de esterilización necesario.
Reduciendo el impacto ambiental
Los sistemas antiguos suelen contener muchos materiales que no deberían estar en el suelo. Hemos eliminado todo eso. Ahora, nos dirigimos hacia opciones libres de mercurio y diseños herméticos para evitar fugas. Incluso la carcasa está hecha de aleaciones reciclables, y utilizamos soldadura sin plomo en las partes internas de la máquina. Cuando el sistema llegue al final de su vida útil, dentro de años, no dejará rastros tóxicos detrás.
El verdadero compromiso
Aquí está el detalle importante: debido al uso de cuarzo de alta calidad y revestimientos ecológicos, la longitud de onda inicial podría ser ligeramente diferente a la de las lámparas baratas y desechables. Pero eso no es un problema insuperable; solo necesitará algunos minutos para recalibrar sus sensores para que se ajusten a la nueva curva de emisión. Una vez hecho eso, tendrá un sistema perfecto. Son reemplazos directos, por lo que no necesita desmontar sus equipos existentes o reconstruirlos. Simplemente conecta las nuevas lámparas y continúa trabajando. Menos tiempo perdido arreglando lámparas, más tiempo dedicado a la producción. Eso es lo que debería ser.