
Deje de adivinar con sus sistemas UV
La mayoría de los sistemas de lámparas UV funcionan de forma casi aleatoria. Se enciende el interruptor, se espera lo mejor y se asume que la potencia generada es la adecuada. Pero luego, si se produce un fallo en la calidad del luz o si la lámpara se estropea, de repente uno se encuentra frente a un problema.
Estamos cambiando eso. La idea es dejar de reemplazar las lámparas simplemente porque así lo indica el calendario, y hacerlo solo cuando realmente es necesario.
Cómo funciona esta tecnología
Hemos comenzado a instalar sensores de corriente y sondas térmicas directamente en el circuito del balasto. Es bastante sencillo: monitoreamos el consumo de energía y la tensión en tiempo real.
Lo importante es que las lámparas no siempre “mueren” de repente. Pueden ir perdiendo eficiencia gradualmente. Si una lámpara de 400 W comienza a consumir 360 W, pero la tensión permanece igual, eso significa que su rendimiento está disminuyendo. Todo este dato se envía a través de una pasarela IoT directamente al panel de control. Ya no hay necesidad de adivinar.
Ahorro de energía (y de lámparas)
Una gran ventaja de este sistema es la posibilidad de ajustar la potencia según la velocidad de funcionamiento del transportador. Utilizar las lámparas al 100% cuando el transportador funciona a baja velocidad es un desperdicio de dinero. Además, acelera el desgaste de las lámparas. Ahora, basta con ajustar el sistema para que la potencia se adapte a lo que realmente ocurre en planta.
Pero hay algo importante: más energía significa más calor. Si sobrecarga las lámparas, asegúrese de que los ventiladores o sistemas de enfriamiento puedan manejar esa carga. Si la envoltura de cuarzo se calienta demasiado, el espectro de luz producido cambia, y la eficacia de la curación o desinfección disminuye.
Qué significa esto para usted
Para los ingenieros, esta es la mejor parte: ya no es necesario utilizar medidores UV ni realizar revisiones manuales cada hora. En su lugar, recibirán notificaciones en su teléfono cuando alguna lámpara está perdiendo eficiencia. Así, las reparaciones urgentes se convierten en cambios planificados durante los descansos. Ahorra dinero, energía, y deja de preocuparse por si su sistema realmente está funcionando bien.