
Hacer que la esterilización con luz UV funcione correctamente en telas impresas Cuando se trataba de textiles impresos, no se puede simplemente utilizar cualquier tipo de luz UV para resolver el problema. Es necesario utilizar un sistema que elimine los gérmenes sin dañar los colores ni la tela en sí. Por eso diseñamos nuestros sistemas de esta manera. El equilibrio entre potencia y velocidad Lo que realmente importa es que las líneas de transporte funcionen rápidamente. Para lograrlo, utilizamos lámparas de alta intensidad ajustadas a longitudes de onda específicas. Esto permite acelerar el proceso de esterilización sin preocuparse por el hecho de que la tela no quede adecuadamente esterilizada. Pero hay un problema: si se aumenta demasiado la potencia de la lámpara para obtener mayor velocidad, existe el riesgo de dañar la tela. Es un equilibrio delicado. Si planea maximizar la velocidad, asegúrese de contar con un sistema de refrigeración eficaz para evitar que la tela se sobrecaliente. Mantener las lámparas en buen estado Utilizamos cuarzo fundido de alta pureza para los recubrimientos de las lámparas. ¿Por qué? Porque permite que pase la mayor cantidad posible de luz UV, además de no agrietarse cuando la temperatura cambia constantemente en una fábrica activa. Para evitar que las lámparas se dañen prematuramente, añadimos balastes de precisión. Estos dispositivos reducen los picos de voltaje que pueden dañar los electrodos. De esta manera, el sistema dura más tiempo. Instalación en su taller Diseñamos estas unidades para que sean reemplazos sencillos. Si todavía utiliza esos sistemas antiguos y consumidores de energía, estas unidades se adaptarán perfectamente a sus estructuras existentes, sin ocupar mucho espacio. La instalación eléctrica es bastante sencilla. Pero tenga cuidado: asegúrese de que el blindaje esté conectado a tierra. No quiere que ruidos eléctricos interfieran con los controladores de la cabeza de impresión. Un consejo honesto: cuide bien la limpieza. El polvo es el enemigo aquí. Incluso una capa fina de polvo en los recubrimientos de cuarzo puede reducir la eficacia de la luz UV. Un simple barrido con alcohol isopropílico una vez por semana es suficiente para mantener todo en buen estado.